Elegir SIM en Tailandia: lo esencial
Una SIM local es la forma más barata de tener datos en Tailandia si te quedas más de unos días. El mercado es sencillo: tras la fusión de True y dtac (2023) quedan dos grandes que se reparten el 98% del mercado, más una estatal menor. Esta guía es el complemento de datos móviles del pilar de internet en Tailandia; si lo que buscas es llegar con datos sin tienda, ve a la guía de eSIM.
Antes de entrar en operadores y paquetes, conviene situar por qué esto importa tanto desde el primer día. En Tailandia, el móvil con datos no es un lujo, sino la herramienta que lo articula casi todo: pides un Grab o un Bolt para moverte, pagas por QR con PromptPay, te orientas con Google Maps por una ciudad cuyas calles no sabes leer, traduces un menú con la cámara, te comunicas por LINE (el WhatsApp de aquí, que usa todo el mundo, desde tu casero hasta el restaurante) y resuelves trámites en apps oficiales. Quedarte sin datos en mitad de Bangkok es quedarte, literalmente, vendido. La buena noticia es que los datos móviles en Tailandia son baratísimos y excelentes comparados con España: por lo que en Europa pagas por unos pocos gigas, aquí tienes datos casi ilimitados a velocidad de sobra. Así que la decisión no es si poner una SIM local, sino cuál y cómo contratarla para no pagar de más, que es justo lo que resuelve esta guía.
Conviene además entender el porqué de este duopolio, porque explica las diferencias entre operadores. Durante años hubo tres grandes —AIS, dtac y True— compitiendo ferozmente, hasta que en 2023 True absorbió a dtac en una fusión que dejó el mercado prácticamente en manos de dos gigantes. Eso, lejos de empeorar los precios, los ha mantenido muy competitivos, porque ambos pelean por cada cliente con paquetes agresivos. Para ti, la consecuencia práctica es que no te vas a equivocar mucho elijas el que elijas: los dos ofrecen buena red y precios de risa. La elección fina depende de un único factor decisivo —dónde vas a usar el móvil— que desarrollamos a continuación.
Los operadores, uno a uno
AIS — el rey de la cobertura
Líder histórico en cuota y, sobre todo, el que mejor llega a todas partes: fuera de ciudad, en islas, carreteras y ferris no tiene rival. Si te vas a mover por el país o a vivir en zona rural o isla, es la apuesta segura. Su red móvil va de la mano de la mayor fibra del país (AIS-3BB).
True — velocidad urbana y precio
Nacida de unir True + dtac, lidera la velocidad en ciudades (100-200 Mbps en Bangkok) y suele ser algo más barata. En zona urbana es excelente; pierde algo frente a AIS en lo más remoto. La marca dtac sigue viva sobre todo en SIMs turísticas económicas.
NT (National Telecom) — la estatal
Minoritaria y poco relevante para el móvil del día a día. Su papel interesante es el internet por satélite (con OneWeb) para zonas sin cobertura — lo vemos en la guía de cobertura.
Regla rápida: AIS si te mueves o vives lejos de ciudad; True si vives en ciudad y miras el precio.
SIM turística vs prepago normal
| Opción | Para quién | Nota |
|---|---|---|
| SIM turística (AIS Traveller, TrueMove H Tourist, dtac Happy) | Viaje corto | Cómoda en el aeropuerto, pero cara por GB |
| SIM prepago normal + paquete por app | Estancias largas | Más barata; el truco del residente |
La SIM turística del aeropuerto es comodísima al aterrizar, pero pagas la comodidad. Si te quedas, compra una SIM prepago básica y activa el paquete desde la app del operador: casi siempre más barato.
Vale la pena explicar el “truco del residente” con detalle, porque es donde más gente paga de más sin saberlo. Las SIMs turísticas (AIS Traveller, TrueMove H Tourist, dtac Happy) están diseñadas para el viajero de paso: te dan un volumen generoso de datos durante 8, 15 o 30 días a un precio cerrado que parece razonable, pero que por gigabyte y por día sale bastante más caro que el prepago normal del país. Tienen todo el sentido si vienes una semana de vacaciones y no quieres complicarte. Pero si tu plan es quedarte —meses o años—, esa comodidad inicial se vuelve un sobrecoste recurrente. La jugada inteligente es comprar la SIM prepago básica (la misma que usa un tailandés), que cuesta cuatro duros, y luego activar desde la app del operador el paquete mensual de datos que mejor encaje con tu consumo. Esa app, en inglés y muy sencilla, te muestra todos los paquetes vigentes —incluidas promociones que no verás en el mostrador del aeropuerto— y te deja activarlos y renovarlos con un par de toques. La diferencia de precio entre hacer esto y ir renovando SIMs turísticas, a lo largo de un año, es perfectamente notable.
Postpago, contratos y planes familiares
Casi todo el mundo se queda en el prepago, y con razón: es flexible, sin permanencia y baratísimo. Pero conviene conocer la alternativa del postpago (contrato con factura mensual) por si tu caso encaja. El postpago tiene sentido sobre todo para quien se queda años y prefiere la comodidad de una facturación fija que se cobra sola, sin tener que acordarse de renovar el paquete; para quien quiere financiar un móvil a plazos con el operador; o para quien busca planes familiares o multilínea que comparten datos entre varios números de la casa, a veces con descuento. Su contrapartida es que exige más papeleo —a menudo un work permit, un comprobante de domicilio o un depósito, por aquello de garantizar el pago— y te ata con una permanencia.
Una jugada interesante para el residente asentado es agrupar móvil y fibra con el mismo operador: tanto AIS como True ofrecen paquetes combinados de datos móviles más internet de casa que salen más a cuenta y se gestionan en una sola factura. Si tienes familia, los planes que reparten una bolsa de datos común entre varias líneas pueden ahorrar frente a varias SIMs sueltas. Dicho esto, para el grueso de los residentes el prepago sigue ganando por flexibilidad y sencillez: empieza siempre por ahí, y solo plantéate el salto al postpago cuando lleves tiempo establecido, tengas el papeleo en regla y de verdad valores la facturación fija o el plan familiar por encima de la libertad del prepago. No hay ninguna prisa por complicarse: la inmensa mayoría vive años perfectamente con una simple SIM de prepago recargada desde la app.
Paquetes y precios reales
- SIM (tarjeta): ~50-100 ฿.
- Datos casi ilimitados: ~400-700 ฿/mes (10-18 €).
- Bonos de 30-60 GB: bastante menos, ideales si no consumes mucho.
- Llamadas: baratísimas, aunque casi todo se hace por LINE y datos.
Los precios y promos cambian; mira siempre la app oficial (AIS o True) para el paquete vigente. Tienes la tabla de precios por duración (turista) y dónde comprar en la sección de SIMs de Extras, que mantenemos actualizada; aquí nos centramos en cómo elegir y usar la SIM.
Registro con pasaporte (eKYC)
Obligatorio: toda SIM se asocia a tu identidad. Te la registran en el momento con el pasaporte en:
- El aeropuerto (mostradores de AIS/True).
- Tiendas oficiales del operador (en centros comerciales).
- Muchos 7-Eleven con servicio.
Sin registro, la SIM no activa. Es rápido y gratis. El motivo de esta obligatoriedad es de seguridad: Tailandia implantó el registro biométrico (eKYC, con foto y a veces huella) para combatir el fraude telefónico y las estafas con líneas anónimas, de modo que cada SIM queda ligada a una persona real. Para ti esto no supone ninguna molestia —son dos minutos en el mostrador con el pasaporte en la mano—, pero conviene saberlo para no caer en el error de comprar una SIM “de segunda mano” o sin registrar a un desconocido: una línea no registrada a tu nombre puede darte problemas, y si compras a un particular, asegúrate de que la transfieran correctamente a tu identidad. Lo limpio y sencillo es hacerlo en una tienda oficial del operador, donde además te ayudan a configurar el primer paquete de datos y te resuelven cualquier duda en inglés.
Por qué un número tailandés te abre puertas
Más allá de los datos para navegar, tener un número de teléfono tailandés es la llave que activa media vida cotidiana en el país, y por eso conviene conseguirlo cuanto antes. Muchísimos servicios locales exigen un número local para registrarte o para enviarte los códigos de verificación: las apps de los bancos tailandeses, las de reparto y movilidad como Grab o LINE Man, las plataformas de compra online, las apps oficiales de la administración o de inmigración, y por supuesto el ubicuo PromptPay para pagar por QR, que va asociado a tu número. Sin una línea tailandesa, te quedas fuera de buena parte de ese ecosistema digital que hace la vida aquí tan cómoda.
El caso más claro es LINE, la app de mensajería que en Tailandia lo es todo: por ahí te escribe el casero, el restaurante que pide a domicilio, el grupo de vecinos, la clínica que te confirma la cita e incluso muchos negocios que la usan como su canal de atención principal. Tener tu LINE ligado a un número local te integra de inmediato en cómo se comunica el país. Por todo esto, registrar una SIM tailandesa no es solo “tener datos baratos”: es darte de alta en la infraestructura digital cotidiana de Tailandia. Hazlo en una tienda oficial nada más llegar, deja que te ayuden a configurar las primeras apps, y verás que de repente puedes pagar, pedir, moverte y comunicarte como un local. Es uno de esos primeros pasos del recién llegado que, una vez dado, hace que todo lo demás fluya.
Cómo recargar y activar paquetes
- App del operador (la vía más barata y cómoda; págala con tu cuenta tailandesa o tarjeta).
- 7-Eleven y tiendas: dices el número y el importe.
- Cajeros de algunos bancos.
Recarga el saldo y luego activa el paquete de datos que quieras desde la app — ojo, son dos pasos distintos.
Compartir datos: hotspot, varios dispositivos y eSIM
Si trabajas a distancia o tienes varios aparatos, te interesa saber cómo compartir y multiplicar tus datos. La función estrella es el hotspot o compartir internet: tu móvil hace de router y da wifi al portátil, algo utilísimo para el nómada digital cuando falla la conexión del café o necesita conectarse en cualquier sitio. La mayoría de los paquetes tailandeses permiten compartir datos sin problema, pero conviene confirmar los límites: algunos planes “ilimitados” capan o ralentizan el uso como hotspot a partir de cierto volumen, así que si vas a tirar mucho del portátil, elige un paquete generoso o consulta la letra pequeña.
Para varios dispositivos, hay un par de opciones cómodas. Puedes meter una SIM de solo datos barata en una tablet, un router portátil (pocket wifi) o un segundo móvil, de modo que cada aparato tenga su propia conexión sin depender del hotspot. Y si tu teléfono es reciente y compatible con eSIM, puedes combinar tu línea tailandesa física con una eSIM —o al revés— y gestionar varias líneas en un mismo aparato sin malabares de tarjetas; es justo la base del truco dual-SIM que permite tener a la vez tu número tailandés y el español. Los operadores locales ofrecen tanto SIM físicas como eSIM, y la activación de estas últimas es casi inmediata desde su app o un código QR. En resumen: con un buen paquete de datos, el hotspot resuelve el portátil; con una SIM de datos extra o una eSIM, equipas el resto de tus aparatos; y todo ello por una fracción de lo que costaría en España tener varias líneas conectadas.
5G: actívalo bien
Para navegar en 5G necesitas tres cosas: móvil compatible, estar en zona con cobertura 5G y, a veces, un plan que incluya 5G (muchos ya lo traen). La diferencia se nota en ciudad; en pueblos tirarás de 4G, que va de sobra. El mapa de cobertura por zonas, en la guía de cobertura 5G/4G, islas y rural.
Cuando algo falla: soporte y portabilidad
Aunque el servicio es fiable, conviene saber qué hacer si algo no funciona. El problema más común del recién llegado es quedarse sin datos sin darse cuenta de que el saldo y el paquete son dos cosas distintas: si te pasa, abre la app del operador (en inglés) y comprueba que tienes un paquete de datos activo, no solo saldo. Si el móvil no coge red al poner la SIM, casi siempre se arregla reiniciando el teléfono o revisando la configuración del APN (el punto de acceso), que en una tienda oficial te ajustan en un momento. Y si viajas a una zona remota y te quedas sin cobertura, recuerda que ahí AIS suele llegar donde otros no.
Para cualquier lío, la mejor vía de soporte es acercarte a una tienda oficial del operador en un centro comercial: te atienden en inglés, resuelven sobre el terreno y evitan la frustración del servicio telefónico en tailandés. Un detalle útil que mucha gente desconoce: en Tailandia existe la portabilidad, así que puedes cambiar de operador conservando tu número si descubres que la cobertura de otro te conviene más; el trámite se hace en tienda y tarda poco, y te ahorra tener que avisar a todo el mundo de un número nuevo. Si pierdes la SIM o te roban el móvil, como la línea está registrada a tu nombre, puedes pedir un duplicado con tu mismo número en una tienda oficial mostrando el pasaporte. En general, los problemas son pocos y se resuelven rápido; basta con saber que la tienda física del operador es tu mejor amiga y que casi nada de lo que pueda fallar es irreversible.
Tu número español, a salvo
No des de baja tu número español: bancos, Bizum, Cl@ve y Hacienda mandan SMS solo a números españoles. Pásalo a un prepago barato y llévalo como segunda SIM/eSIM con el roaming de datos apagado (recibir SMS fuera es gratis), usando la SIM tailandesa para todo lo demás. Más sobre el truco dual-SIM en el pilar de internet.
Este punto merece subrayarse porque es uno de los errores más caros y frustrantes que comete quien se muda: dar de baja la línea española “porque ya no la uso”. El problema es que media vida administrativa española sigue anclada a ese número. Cuando intentes hacer una transferencia, confirmar un pago con tarjeta, entrar en tu banca online o identificarte con Cl@ve para un trámite, el sistema te enviará un SMS de verificación a tu número español, y si lo has perdido, te quedas fuera de tu propio dinero y de tu propia gestoría a 10.000 kilómetros de distancia. Recuperar un número dado de baja es un calvario. La solución es trivial y baratísima: migra tu línea a la tarifa prepago más barata que encuentres antes de venir, mantén un saldo mínimo para que no la cancelen por inactividad, y métela como segunda SIM (física o eSIM) en el móvil con los datos en roaming apagados. Recibir los SMS de verificación en el extranjero es gratis, y así conservas la llave de toda tu vida administrativa española mientras vives con tu SIM tailandesa para el día a día. Es de esas cosas que cuestan cuatro euros prevenir y un disgusto enorme arreglar.
En resumen
- Viaje corto → SIM turística (o mejor, eSIM).
- Te quedas → SIM prepago + paquete por app.
- Operador → AIS por cobertura, True por precio/velocidad urbana.
- Pasaporte para registrar, y conserva tu número español como segunda línea.
Con eso tienes datos baratos y fiables en el bolsillo. Para casa, da el salto a la fibra; y si acabas de aterrizar, repasa tu primera semana en Tailandia.
Preguntas frecuentes
¿Qué SIM es mejor en Tailandia, AIS o True?
AIS tiene la mejor cobertura, sobre todo fuera de ciudad, en islas, carreteras y ferris: es la apuesta segura si te mueves mucho o vives en zona rural. True (que absorbió a dtac) lidera la velocidad en ciudades como Bangkok y suele ser algo más barata. Para un residente urbano, cualquiera vale; para alguien que recorre el país o vive en una isla, AIS.
¿Cuánto cuestan los datos móviles en Tailandia?
Muy poco. Los paquetes de datos casi ilimitados rondan los 10-18 €/mes (unos 400-700 ฿), y hay bonos de 30-60 GB por bastante menos. La SIM en sí cuesta unos 50-100 ฿. Comprar la SIM básica y activar el paquete bueno desde la app del operador suele salir más barato que la 'SIM turística' del aeropuerto.
¿Necesito el pasaporte para comprar una SIM en Tailandia?
Sí. Desde hace años el registro es obligatorio (eKYC): toda SIM queda asociada a tu identidad. Te la registran en el momento con tu pasaporte en el aeropuerto, en tiendas oficiales del operador, en centros comerciales o en muchos 7-Eleven. Es rápido y gratuito; sin registro la SIM no funciona.
¿Prepago o contrato en Tailandia?
Para casi todos, prepago. No tiene permanencia, recargas cuando quieres desde la app o el 7-Eleven y los paquetes son muy competitivos. El contrato (postpago) apenas mejora el precio, exige más papeleo (a veces work permit o depósito) y te ata. Empieza con prepago y solo plantéate postpago si te quedas años y quieres facturación fija.