Qué es Amphawa y por qué es diferente

El Mercado Flotante de Amphawa se parece a Damnoen Saduak en lo superficial —barcas, canales, comida cocinada sobre el agua— pero es un animal completamente distinto en su esencia. Donde Damnoen Saduak es espectacular y turístico, Amphawa es tranquilo y local. Donde el primero exige madrugar, el segundo abre por la tarde. Y donde uno termina al mediodía, el otro empieza su mejor momento al anochecer, cuando las luciérnagas iluminan los canales de forma que parece sacada de un cuento.

Amphawa es la capital de la provincia de Samut Songkhram, a unos 80 kilómetros al suroeste de Bangkok. Sus canales son antiguos, sus casas de madera llevan décadas mirando al agua y su mercado de fin de semana reúne cada viernes, sábado y domingo a miles de tailandeses llegados desde la capital en busca de marisco fresco, ambiente relajado y la nostalgia de un estilo de vida que Bangkok perdió hace décadas.

Es, en resumen, el mercado flotante que recomendarías a alguien que no quiere el show pero sí la experiencia real.

Un poco de historia

Amphawa lleva siglos siendo lo que es: un pueblo de canal en la confluencia de varios afluentes del río Mae Klong. Antes de que existieran las carreteras, los khlongs —los canales tailandeses— eran las arterias del comercio regional. Los agricultores de la zona vendían su cosecha desde barcas, los comerciantes chinos traían telas y utensilios, y las casas se construían con la fachada dando al agua, no a ninguna calle.

Este modelo de vida fluvial fue dominante en toda la llanura central de Tailandia hasta bien entrado el siglo XX. La diferencia de Amphawa con respecto a otros pueblos de canal es que aquí el mercado nunca se instaló en tierra: las propias barcas eran el mercado, y las terrazas sobre el agua hacían las veces de mostrador.

Con la llegada de las carreteras en los años 50 y 60, el comercio se desplazó tierra adentro. Los supermercados y los mercados cubiertos modernos compitieron con éxito contra los vendedores de barca. El mercado flotante de Amphawa cayó en una lenta decadencia durante varias décadas: siguió existiendo a pequeña escala, pero perdió su centralidad en la vida económica del pueblo.

La recuperación llegó en los años 2000, impulsada por el Gobierno tailandés a través de programas de turismo comunitario que buscaban preservar las formas de vida tradicionales como patrimonio cultural. El mercado fue rehabilitado, las casas de madera sobre el canal fueron restauradas —algunas se convirtieron en pequeños alojamientos y cafeterías— y el marisco a la brasa en barca se convirtió en el símbolo gastronómico del lugar.

A diferencia del famoso Mercado de Damnoen Saduak —construido en el siglo XIX sobre un canal artificial— el de Amphawa es orgánico en su origen: el canal existía, las casas daban al agua y el mercado flotante fue siempre la forma natural de comercio de la zona. Esta autenticidad de raíz es lo que los tailandeses perciben cuando dicen que Amphawa se siente “más real” que otros mercados flotantes.

Hoy el mercado atrae principalmente a turistas tailandeses —grupos de amigos y familias de Bangkok que vienen de fin de semana a comer marisco y pasear en barco—, con una presencia de visitantes internacionales menor que en Damnoen Saduak. Eso hace que la atmósfera sea genuinamente local, con una energía de excursión familiar que lo diferencia del ambiente más cosmopolita y transaccional de los mercados orientados al turismo extranjero.

El mercado flotante: qué comer y cómo funciona

El mercado tiene dos escenarios superpuestos: el canal con las barcas y las pasarelas de madera con los puestos en tierra.

En el canal, las barcas-cocina son la atracción principal. Los vendedores —mayoritariamente mujeres con los instrumentos de cocina montados directamente en la embarcación— ofrecen lo que Amphawa ha hecho famoso en toda Tailandia: marisco a la brasa cocinado en el momento.

Las gambas (goong) a la parrilla son lo más pedido: grandes, frescas, con el sabor del mar que llega en pocas horas desde la desembocadura del Mae Klong. Los mejillones al vapor, los calamares a la plancha y el cangrejo en sus distintas preparaciones completan la carta. Se come en las terrazas de madera que las casas del canal tienen sobre el agua: pides desde la pasarela, la barca acerca el producto y pagas con el precio marcado en una pequeña pizarra.

En tierra, los puestos de las pasarelas ofrecen un complemento perfecto: postres tailandeses (kakigori —hielo raspado con sirope—, thong yip, khanom krok —pequeñas tortitas de coco—), fruta tropical, bebidas frescas y artesanía local de la provincia. También hay restaurantes fijos con mesas sobre el agua para quien prefiere sentarse a comer con calma.

Echa un vistazo a la guía de cómo comer street food sin sustos si es una de tus primeras veces con comida callejera en Tailandia, aunque el marisco de Amphawa —fresco y cocinado en el momento— tiene fama de ser muy seguro.

Las luciérnagas de noche: el plan nocturno

Si el mercado flotante es la razón principal para visitar Amphawa de día, las luciérnagas son la razón para quedarse de noche. Y es que los canales que rodean el pueblo están bordeados de árboles de mirto (Sonneratia) que se convierten cada noche —especialmente los fines de semana— en uno de los espectáculos naturales más sorprendentes del Sudeste Asiático.

Cientos de miles de luciérnagas se posan en los árboles y parpadean al unísono: el árbol entero se ilumina y se apaga de forma sincronizada, creando un efecto de árbol de Navidad viviente que resulta difícil de describir y aún más difícil de fotografiar bien. El fenómeno de sincronización de las luciérnagas de la especie Pteroptyx malaccae es bien conocido científicamente pero no deja de sorprender a quien lo ve por primera vez.

Los paseos en barco para ver las luciérnagas salen del muelle junto al mercado al anochecer, entre las 19:00 y las 20:30. Las barcas —pequeñas, con capacidad para 8-10 personas— recorren los canales oscuros donde los árboles iluminados por luciérnagas crean una atmósfera casi mágica. El paseo dura entre 45 minutos y una hora.

El precio es muy accesible: entre 60 y 100 THB por persona, negociable si vais en grupo. No hace falta reservar; simplemente acércate al muelle y espera a que se complete la barca o paga el precio completo si quieres salir antes.

Lo que no debes esperar: una exhibición de luciérnagas garantizada y perfecta. El fenómeno es natural y su intensidad varía según la época del año, el tiempo y la luna. La época con más luciérnagas suele ser la estación seca (noviembre-abril), pero pueden verse en prácticamente cualquier fin de semana del año.

Amphawa vs Damnoen Saduak: cuál elegir

Es la pregunta que se hace todo el que planifica una excursión de mercado flotante desde Bangkok. La respuesta honesta: depende de qué buscas.

Elige Damnoen Saduak si: quieres la imagen icónica del mercado flotante tailandés con barcas llenas de fruta y señoras con sombrero cónico; tienes tiempo para ir muy temprano (antes de las 9:00 para evitar las hordas turísticas); y la fotografía es una prioridad en tu visita.

Elige Amphawa si: buscas una experiencia más local y menos ensayada; prefieres ir por la tarde sin tener que madrugar; quieres comer marisco a la brasa en lugar de fruta desde una barca; y tienes la posibilidad de quedarte a ver las luciérnagas de noche.

Si tienes tiempo para los dos: combínalos en el mismo día. La distancia entre ellos es de unos 30 kilómetros (unos 40 minutos en coche). Haz Damnoen Saduak por la mañana muy temprano, come algo al salir, y llega a Amphawa a media tarde para el mercado y las luciérnagas.

Para entender mejor los mercados flotantes de Tailandia en general —historia, tipos y cómo aprovecharlos— esa guía tiene toda la información de contexto.

El plan Maeklong + Amphawa: la excursión perfecta del día

Si tienes un día libre en Bangkok y quieres combinarlo todo, este es el itinerario más eficiente:

09:30 – Salida desde Bangkok. Furgoneta desde Victory Monument hacia Mae Klong.

11:00 – Llegada al Mercado del Tren de Maeklong. Recorre el mercado tranquilamente. A las 11:10 pasa el tren (confirma el horario el día antes). Paseo y compras hasta las 12:30.

12:45 – Traslado a Amphawa. En coche o tuk-tuk local, 15 minutos.

13:00 – Comida en Amphawa. Marisco a la brasa en las terrazas sobre el canal. Paseo por el pueblo y sus templos (el Wat Amphawa, junto al canal, merece una parada).

17:00 – Mercado flotante. Las barcas-cocina están en plena actividad a esta hora. Curiosea, compra postres, tómate una bebida fría.

19:30 – Paseo de luciérnagas. Únete a una barca en el muelle y disfruta del espectáculo nocturno.

21:00 – Regreso a Bangkok. Las furgonetas siguen saliendo hacia Victory Monument hasta pasadas las 21:00.

Dónde dormir: quedarse una noche en Amphawa

Quedarse a dormir en Amphawa transforma completamente la experiencia. Por la mañana, antes de que lleguen los grupos de Bangkok, el pueblo tiene una calma y una luz completamente distintas.

Las opciones más interesantes son las casas-canal: alojamientos pequeños instalados en casas de madera tradicionales con terraza sobre el agua. Algunas tienen habitaciones con vista directa al canal. El precio es muy asequible: entre 400 y 900 THB por noche en temporada media. Reserva con antelación los fines de semana, especialmente en temporada alta (diciembre-febrero), porque se llenan rápido.

Hay también algún hotel más estándar en el pueblo para quien prefiere más comodidades. Amphawa es un destino que gana mucho al pasar la noche: cenar tranquilamente después de que los grupos de día se hayan marchado, ver salir el sol sobre el canal a las 6:00 de la mañana y desayunar en uno de los cafés que abren temprano junto al agua es una de las mejores versiones de la excursión.

Para más información sobre excursiones desde Bangkok y cómo organizarlas sin tour, consulta esa guía.

Preguntas frecuentes

¿Qué días abre el Mercado Flotante de Amphawa?

El mercado flotante abre únicamente los viernes, sábados y domingos, de 12:00 a 20:00 aproximadamente. Los paseos en barco para ver las luciérnagas se hacen a partir del anochecer, también en fin de semana.

¿Cómo son los paseos para ver las luciérnagas?

Barcas de remo o a motor pequeño salen del muelle junto al mercado al anochecer. El paseo dura unos 45-60 minutos y discurre por los canales donde los árboles de mirto están cubiertos de luciérnagas sincronizadas que parpadean al unísono. El precio ronda los 60-100 THB por persona.

¿Es mejor Amphawa o Damnoen Saduak?

Depende de lo que busques. Damnoen Saduak es más espectacular visualmente y más conocido, pero también más turístico. Amphawa tiene más ambiente local —los fines de semana están llenos de tailandeses de Bangkok—, abre por la tarde (no obliga a madrugar) y añade las luciérnagas por la noche. Si tienes que elegir uno, Amphawa suele dejar un recuerdo más genuino.

Recibe las novedades para vivir en Tailandia

Cambios de visados, novedades fiscales y guías nuevas, directo a tu email. Sin spam.

Sin spam. Cancela cuando quieras. ¿Prefieres RSS? Suscríbete al feed.