Qué es Kanchanaburi

Kanchanaburi es una ciudad a unos 130 km al noroeste de Bangkok, a orillas del río Kwai Yai, que debe su fama mundial a un puente de acero y a la historia que hay detrás de él: el Ferrocarril de la Muerte, construido por prisioneros de guerra aliados y trabajadores forzados asiáticos durante la Segunda Guerra Mundial. Más que un destino turístico convencional, Kanchanaburi es un lugar de memoria que combina historia bélica profunda y emocionalmente exigente con uno de los paisajes fluviales más bonitos de Tailandia y las cascadas más espectaculares del país a una hora de distancia.

Un poco de historia

En octubre de 1942, el ejército imperial japonés comenzó la construcción de una línea ferroviaria de 415 kilómetros entre Bangkok y Rangún (actual Myanmar) destinada a abastecer el frente de guerra en Birmania. El plan original preveía cinco años de obras. Los japoneses la terminaron en dieciséis meses.

El precio fue catastrófico. La línea —conocida desde entonces como el Ferrocarril de la Muerte o «Death Railway»— fue construida principalmente con dos fuentes de mano de obra: prisioneros de guerra aliados (sobre todo australianos, británicos, holandeses y neozelandeses capturados en Singapur y el Pacífico) y trabajadores civiles asiáticos forzados (malayos, birmanos, tamiles e indonesios, conocidos en la historia como romusha). Se calcula que trabajaron en la línea unos 61.000 prisioneros aliados y entre 200.000 y 250.000 trabajadores asiáticos. De ellos murieron más de 12.000 prisioneros de guerra y entre 90.000 y 100.000 trabajadores asiáticos, diezmados por el cólera, la malaria, la disentería, el hambre y la brutalidad del régimen de trabajo.

Los hombres trabajaban en turnos de hasta dieciocho horas, en plena selva tropical, con herramientas manuales, sin calzado y con raciones de hambre. El tramo más brutal fue el llamado Hellfire Pass (Konyu Cutting), donde los prisioneros tuvieron que excavar un corte de 75 metros de largo y 25 de profundidad en roca sólida. Trabajaban de noche a la luz de antorchas, y las sombras que proyectaban sobre la piedra daban al lugar el aspecto de una escena del infierno, de ahí el nombre.

El puente sobre el río Kwai —más concretamente sobre el ramal del río Kwai Yai, cerca de la ciudad de Kanchanaburi— fue el primer punto crítico de la línea: sin cruzar el río, los trenes no podían continuar hacia Birmania. Se construyó primero en madera y fue reemplazado por estructuras de acero traídas de Java. Los bombardeos aliados destruyeron el puente en 1944 y 1945. Tras la guerra, las secciones centrales circulares (las únicas que sobrevivieron del original) fueron reparadas con nuevas cerchas rectangulares, que son las que se ven hoy en los extremos.

Terminada la guerra, los japoneses entregaron la línea a Tailandia, que la desmanteló casi en su totalidad. El único tramo que permanece operativo —y que los turistas pueden usar— va desde Bangkok Noi hasta Nam Tok, cruzando el puente y adentrándose en una selva espectacular.

El Puente sobre el Río Kwai: el lugar real

Llegar al puente esperando el puente de la película puede decepcionar: es una estructura industrial de acero, pintada de marrón, de unos 300 metros de longitud, sobre un río tranquilo y ancho. No hay nada de espectacular en su arquitectura. Lo que lo hace impactante es lo que sabes que hay detrás.

Se puede cruzar a pie por las traviesas de madera —hay nichos de seguridad a los lados para apartarse cuando pasa el tren—, y los trenes siguen cruzando: dos o tres veces al día hay pasos de la línea Bangkok-Nam Tok. La experiencia de ver y escuchar un tren cruzando ese puente específico, sobre ese río específico, con esa historia detrás, tiene algo difícil de describir.

En los extremos del puente hay pequeños negocios de recuerdos y comida. El entorno inmediato es turístico y comercial. Merece la pena ir temprano para ver el puente sin la multitud.

El Hellfire Pass Memorial: el lugar más impactante

A unos 80 km de Kanchanaburi (una hora en coche), el Hellfire Pass Memorial Museum es el lugar donde la historia del Ferrocarril de la Muerte se vuelve más visceral. El museo, gestionado por el gobierno australiano (que aquí perdió muchos soldados), tiene una exposición rigurosa y emocionante sobre las condiciones de construcción. La entrada es gratuita.

Pero el corazón de la visita es el sendero que baja desde el museo hasta el propio corte en la roca. Caminar por el mismo tajo que picaron los prisioneros, ver las marcas de los barrenos en la piedra, leer los nombres de los que murieron aquí, es una experiencia que no se olvida. El silencio en el corte es total, roto solo por el viento entre los árboles.

Para llegar, lo más fácil es alquilar una motocicleta en Kanchanaburi o contratar un taxi o songthaew por horas. No hay transporte público directo.

Los cementerios de guerra: respetar el lugar

En Kanchanaburi hay dos cementerios de guerra mantenidos por la Commonwealth War Graves Commission con una pulcritud conmovedora.

El Kanchanaburi War Cemetery (o Don Rak) está en el centro de la ciudad: 6.982 tumbas dispuestas en filas perfectas sobre un césped bien cuidado. La mayoría son de australianos, británicos y holandeses. Las lápidas tienen nombres, edades (muchos tenían veinte o veinticinco años) e inscripciones personales elegidas por las familias. Es un lugar de visita muy silencioso; los turistas que llegan en grupo suelen bajar el volumen espontáneamente.

Conviene llegar con tiempo para pasear entre las tumbas con calma. Hay una pequeña capilla y paneles informativos.

El tren de Bangkok a Kanchanaburi: el trayecto más bonito

El tren 257 desde la estación de Bangkok Noi (Thonburi) sale a las 07:45 y llega a Kanchanaburi hacia las 10:20. Es un tren de tercera clase —ventiladores, sin aire acondicionado— y vale menos de 100 THB. Puede parecer incómodo, pero el trayecto es extraordinariamente bonito: el tren cruza campos de arroz, pasa por pequeñas estaciones de madera y, al llegar a Kanchanaburi, cruza el mismísimo Puente sobre el Río Kwai a paso de peatón. Mirar por la ventana mientras el tren avanza sobre el puente es el momento fotográfico del viaje.

El tren continúa hasta Nam Tok, pasando por el desfiladero de Wang Sing, con vistas sobre el río desde un viaducto de madera. Si tienes tiempo, sigue hasta el final: el tramo entre Kanchanaburi y Nam Tok es uno de los recorridos en tren más pintorescos de Asia. Más detalles sobre cómo viajar en tren por Tailandia.

Las cascadas de Erawan: combinar con un día de naturaleza

A unos 70 km de Kanchanaburi y accesible en autobús local, el Parque Nacional Erawan tiene siete cascadas encadenadas con agua de color turquesa. Es el complemento perfecto para un día o fin de semana que empieza con historia y termina con naturaleza. El autobús sale de la terminal de Kanchanaburi varias veces al día y tarda hora y media.

Dónde alojarse: los rafts sobre el río

Lo más especial de Kanchanaburi es pasar la noche en uno de los raft houses: establecimientos flotantes construidos sobre balsas de bambú o madera ancladas en el río Kwai. Son básicos —agua caliente escasa, electricidad limitada— pero la experiencia de dormir meciéndose sobre el río, ver amanecer sobre el agua y desayunar con vistas a la selva es única. Los hay a muy distintos precios; los mejores están aguas arriba del puente, a unos kilómetros de la ciudad.

También hay hoteles convencionales en el centro de Kanchanaburi si prefieres comodidades estándar.

Preguntas frecuentes

¿El puente de Kanchanaburi es el de la película 'El puente sobre el río Kwai'?

No exactamente. La película de David Lean (1957) se rodó en Sri Lanka. El puente real de Kanchanaburi es de acero, fue construido originalmente en madera por los prisioneros y luego con cerchas metálicas traídas de Java. Los bombardeos aliados lo destruyeron varias veces; las secciones circulares del centro son las originales; las rectangulares, la reconstrucción de posguerra.

¿Qué es el Hellfire Pass?

Es el nombre que los prisioneros aliados dieron a un corte en la roca de 75 metros de largo y 25 de profundidad en la línea del ferrocarril, que tuvieron que excavar a mano durante semanas trabajando de noche con antorchas. Las sombras de los prisioneros en la roca daban la impresión de un infierno. Hoy hay un museo y un sendero que recorre el corte. Está a unos 80 km de Kanchanaburi.

¿Se puede hacer Kanchanaburi en un día desde Bangkok?

Sí, perfectamente. El tren de las 07:45 desde Bangkok Noi llega hacia las 10:20. Tienes toda la mañana para el puente y los museos, y coges el tren de vuelta por la tarde. Si quieres añadir Erawan o el Hellfire Pass, es mejor quedarse a dormir.

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