Qué es Wat Chedi Luang

Wat Chedi Luang es la ruina más imponente del casco antiguo de Chiang Mai y probablemente la más cargada de historia de todo el norte de Tailandia. Su gran chedi, semiderruido tras un terremoto del siglo XVI, se eleva como un gigante tocado pero no vencido en el centro del Old City, rodeado de muros, nagas y elefantes de piedra. No es un templo de postales relucientes: es un lugar donde la historia se palpa en los ladrillos.

A diferencia de otros templos del casco antiguo, Wat Chedi Luang ofrece varias capas de interés simultáneas: la monumentalidad de las ruinas, la vida monástica activa, los famosos monk chats al atardecer y un árbol sagrado de siglos que los chianmayenses consideran el pilar espiritual de la ciudad. Es la primera parada lógica del Old City y la que conviene tomarse con calma.

Un poco de historia

La historia de Wat Chedi Luang es, en buena medida, la historia del reino de Lanna, el estado independiente que gobernó el norte de Tailandia durante más de seis siglos.

El chedi original fue construido hacia 1391 por orden del rey Saen Muang Ma, quien quería erigir un mausoleo digno para albergar las cenizas de su padre. La estructura inicial era modesta comparada con lo que vendría. El salto monumental llegó con el rey Tilokaraj (1441-1487), uno de los monarcas más ambiciosos de Lanna, que emprendió una gran ampliación del chedi hasta alcanzar los 82 metros de altura: el más alto de todo el reino de Lanna en su momento, y posiblemente de la región entera. Su base cuadrada medía casi 60 metros de lado, flanqueada por elefantes de estuco en las esquinas y nichos con imágenes de Buda en cada cara.

El momento cumbre de la historia del templo llegó cuando el Phra Kaew Morakot, la imagen de Buda más venerada de Tailandia —la que hoy conocemos como el Buda Esmeralda— fue trasladada a Wat Chedi Luang en 1468 y permaneció en su nicho principal durante 84 años. Fue el período de mayor esplendor del templo, un lugar de peregrinación del mundo budista del Sudeste Asiático. En 1552, las tropas laosiana del reino de Lan Xang se llevaron la imagen a Luang Prabang, desde donde siglos después acabaría en manos del rey Taksin y finalmente en Bangkok, donde permanece hoy en el Templo del Buda Esmeralda. En el nicho original del chedi hay ahora una réplica donada en el siglo XX.

La catástrofe llegó en 1545: un gran terremoto —fuente de debate entre historiadores tailandeses y lausianos que lo atribuyen a distintas fechas y causas— derrumbó la parte superior del chedi. El rey Setthathirat de Lan Xang, que gobernaba Chiang Mai en ese momento, intentó algunas reparaciones, pero el daño era demasiado extenso.

Durante los siglos siguientes, el chedi quedó como ruina. No fue hasta 1995, en el marco de un proyecto conjunto entre los gobiernos de Tailandia y Japón, cuando se acometió una restauración parcial: se consolidó y reconstruyó la mitad inferior de la estructura hasta una altura de unos 30 metros. La decisión de no reconstruir la parte superior fue deliberada y tiene hasta hoy sus defensores. La razón: restaurar un chedi de Lanna del siglo XV con técnicas y materiales del siglo XX sin documentación exacta de su forma original habría producido una reconstrucción especulativa, no una restauración. Las ruinas tal como están son auténticas; un chedi reconstruido sería, en palabras de los arqueólogos del proyecto, “una mentira hermosa”. El resultado es un monumento con una silueta única: imponente en su mitad inferior, abierto al cielo en la superior.

Qué ver en el recinto

El chedi semiderruido es, naturalmente, el centro de todo. Lo que más impresiona es la escala: aunque la parte superior se derrumbó, la base y los primeros cuerpos tienen una presencia monumental que aplasta. Rodear el chedi por la plataforma inferior permite ver los detalles: los elefantes de estuco en las cuatro esquinas (algunos originales parcialmente, otros restaurados en 1995) formando el llamado “Erawan”, la figura del elefante de tres cabezas vinculada a Indra y la tradición Lanna. Algunos elefantes tienen los colmillos intactos; otros muestran las huellas del tiempo.

En los nichos del chedi hay imágenes de Buda en distintos estados de conservación. El nicho principal, en el lado norte, es donde estuvo la imagen del Buda Esmeralda y donde hoy descansa la réplica. Vale la pena detenerse aquí.

El gran ubosot (sala de ordenación) que ocupa el lado norte del recinto es una construcción lanna clásica de techos escalonados, con una enorme imagen de Buda sentado en su interior. Tiene unos seis metros de altura y está enmarcado por una decoración de estuco pintado. El contraste entre la sencillez arquitectónica del ubosot y la escala del chedi en ruinas que lo flanquea es uno de los momentos más fotogénicos del recinto.

El árbol sagrado que hay en el lado este del recinto no es un elemento menor. Se trata de un árbol de la higuera sagrada (ficus) de varios centenares de años que los chianmayenses veneran como lak mueang: el pilar espiritual de la ciudad, su protector. Está rodeado de ofrendas, telas y pequeñas imágenes. Según la creencia local, la suerte de Chiang Mai está ligada a la salud de este árbol. Visitar el templo sin prestarle atención es perder uno de sus elementos más singulares.

Los monk chats: hablar con monjes

Uno de los rasgos más especiales de Wat Chedi Luang es que alberga un programa habitual de monk chats: encuentros informales entre los monjes jóvenes del templo y los viajeros extranjeros. Los monjes participan porque les permite practicar el inglés; los viajeros, porque es una de las pocas ocasiones en que se puede tener una conversación genuina con un monje budista fuera de un entorno formal.

Los monk chats tienen lugar típicamente de 17:00 a 18:00, cerca del ubosot principal, aunque los horarios pueden variar. No hace falta reservar ni pagar. Basta con acercarse al área señalizada y esperar: un monje se acercará, o puedes hacerlo tú con una sonrisa y un saludo.

Los temas de conversación son amplios: la vida en el templo, el budismo, la comida tailandesa, las costumbres locales, el idioma thai. Lo que conviene evitar son preguntas sobre política, sobre el rey o sobre la vida privada de los monjes (relaciones, familia). Tampoco conviene interrumpir si el monje está en silencio o meditando. No hay que fotografiar al monje sin pedirle permiso, y si aceptas hacerte una foto con él, recuerda que entre un monje y una mujer no debe haber contacto físico.

Si la conversación te despierta curiosidad sobre el budismo theravada practicado en el norte de Tailandia, en la región de Chiang Mai hay posibilidades de hacer un retiro de meditación o simplemente seguir visitando otros templos del Old City.

El casco antiguo de Chiang Mai alrededor

Wat Chedi Luang está en el corazón geográfico del Old City, el cuadrado histórico de Chiang Mai delimitado por un foso y una muralla de ladrillo. Salir del templo y caminar cinco minutos en cualquier dirección es seguir descubriendo historia.

A cinco minutos a pie hacia el oeste está Wat Phra Singh, el templo “real” del Old City, con su viharn Lai Kham y las pinturas murales más finas de Lanna. Hacer los dos templos seguidos en la misma tarde es lo más natural del mundo y lo que recomiendan todos los que conocen bien Chiang Mai.

Al salir del templo también conviene fijarse en las murallas y el foso que rodean el Old City. En las cuatro esquinas del cuadrado hay torres restauradas. El foso es uno de los mejores paseos al atardecer de la ciudad, cuando la luz cae sobre el agua.

Para el día siguiente, la excursión obvia desde el Old City es Doi Suthep, el templo de la montaña que vigila Chiang Mai desde 1.676 metros de altitud.

Consejos prácticos

Mejor hora para visitar: última hora de la tarde, entre las 16:00 y las 18:00. A esa hora coinciden los monk chats, la luz cálida para fotografiar el chedi y menos aglomeraciones que por la mañana.

Código de vestimenta: como en todos los templos activos de Tailandia, es obligatorio llevar hombros y rodillas cubiertos. Si llegas en pantalón corto o con los hombros al aire, en la entrada venden y alquilan sarongs a precios razonables. Consulta los detalles de etiqueta en la guía de cultura y etiqueta.

Cuándo hay más turistas: los fines de semana y de 10:00 a 13:00 son las horas de mayor afluencia. El templo es suficientemente grande para no saturarse, pero el recinto del chedi puede volverse concurrido.

Fotografía: se puede fotografiar libremente en el exterior. Dentro del ubosot, sigue las indicaciones de los carteles.

Combinación recomendada: Wat Chedi Luang + Wat Phra Singh en la misma tarde (~2 horas en total), seguido de una cena en el Night Bazaar o el mercado del sábado/domingo según el día.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el chedi de Wat Chedi Luang está a medias?

Un terremoto destruyó la parte superior del chedi en 1545. En 1995, los gobiernos tailandés y japonés restauraron la mitad inferior, pero la parte derrumbada se dejó tal cual: el consenso fue que reconstruirla por completo haría perder la autenticidad y el carácter de las ruinas.

¿Qué son los monk chats y cuándo se celebran?

Los monk chats son encuentros informales entre viajeros y monjes jóvenes del templo que practican su inglés. Tienen lugar aproximadamente de 17:00 a 18:00, junto al gran ubosot. No es necesario reservar: simplemente acércate y espera a que un monje se dirija a ti o hazlo tú con respeto.

¿Tuvo Wat Chedi Luang alguna vez el Buda Esmeralda?

Sí. El Phra Kaew Morakot (Buda Esmeralda) residió en el templo durante 84 años, entre 1468 y 1552. Después fue llevado a Luang Prabang por los laosianos y hoy se conserva en el Templo del Buda Esmeralda dentro del Gran Palacio de Bangkok. En el nicho del chedi se conserva una réplica del siglo XX.

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