Qué es Wat Saket
Wat Saket es uno de esos lugares de Bangkok que se esconden a plena vista. A pocos minutos del Gran Palacio y sin embargo mucho menos masificado, este templo del barrio de Phra Nakhon sube literalmente por encima del tejado de la ciudad: su chedi dorada, encaramada en lo alto de un montículo artificial de 78 metros, se divisa desde kilómetros de distancia y ofrece una de las panorámicas más auténticas del Bangkok histórico.
Wat Saket no es imprescindible al nivel del Gran Palacio o Wat Pho, pero para quienes quieren ir más allá del circuito estándar, combina historia densa, un ascenso agradable entre campanillas de bronce y unas vistas que bien merecen el madrugón o la tardecita.
Un poco de historia
La historia de Wat Saket es, en cierto modo, la historia de Bangkok en miniatura: capas de construcción, destrucción y reconstrucción que se suceden con cada reinado.
El templo ya existía en época Ayutthaya, cuando este punto de la llanura aluvial del Chao Phraya era una localidad importante. Con la caída de Ayutthaya en 1767 y la posterior fundación de Bangkok, Rama I —el primero de la dinastía Chakri— incluyó el templo en el nuevo tejido sagrado de la capital y lo renovó profundamente hacia 1782. Sin embargo, el elemento que hoy define Wat Saket es obra de Rama III (reinado: 1824-1851): la gran chedi dorada que corona el montículo artificial conocido como Phu Khao Thong (“Montaña de Oro” en tailandés).
El montículo en sí es una obra de ingeniería considerable para la época. Se levantó con tierra apilada durante décadas; el problema fue que el suelo pantanoso de Bangkok hacía que la tierra se hundiera, y el primer intento de construirlo en tiempos de Rama III se desplomó parcialmente antes de terminarse. Fue Rama IV (Mongkut) quien finalmente lo completó y coronó con la reluciente chedi que vemos hoy. Dentro de esa chedi se guardan reliquias de Buda traídas desde India y de Ceilán (la actual Sri Lanka), lo que convierte a Wat Saket en un lugar de peregrinación genuino para los fieles budistas tailandeses.
Pero la historia del lugar tiene un lado mucho más oscuro que la mayoría de las guías omiten. Durante las grandes epidemias del siglo XIX —cólera y viruela sobre todo— que asolaron Bangkok de manera periódica, Wat Saket fue el lugar designado para las cremaciones de los pobres y los sin familia. Cuando las epidemias eran especialmente virulentas, el número de muertos superaba la capacidad de cremar a todos, y se dice que miles de cuerpos fueron enterrados a los pies del montículo. Los buitres sobrevolaban el lugar durante semanas. Esta historia macabra convive con la belleza del templo y, para los tailandeses mayores, forma parte inseparable de la identidad del lugar.
El templo recuperó su carácter más solemne cuando pasó a ser sede de cremaciones reales y ceremonias de alta alcurnia. El festival anual de noviembre —que data al menos del siglo XIX y es considerado la feria de templo más antigua de Bangkok— transformaba el montículo en un árbol de luz, con velas y lámparas de aceite encendidas desde la base hasta la cúspide. Esa tradición, actualizada con luces modernas, sigue celebrándose hoy cada año en torno a la luna llena de Loy Krathong.
Qué ver y hacer
Los 344 escalones y las campanillas de bronce
El ascenso al Phu Khao Thong no es exactamente un paseo, pero tampoco es ninguna proeza: 344 peldaños que rodean el montículo en espiral, flanqueados de árboles, plantas ornamentales y, sobre todo, de cientos de campanillas de bronce. La tradición dice que tocarlas al subir trae buena suerte; el resultado es un tintineo constante y muy característico que convierte el ascenso en una experiencia meditativa.
A medida que se sube, el ruido de Bangkok va quedando atrás y el ambiente se vuelve más sereno. Hay pequeños altares y nichos con imágenes budistas repartidos por el camino.
La chedi dorada
En la cima, la chedi domina el espacio: un monolito dorado de proporciones elegantes que reluce con el sol. Los fieles tailandeses la rodean en oración, depositan flores de loto y encienden incienso. Es un momento para pararse, respetar y observar.
Las vistas panorámicas
Desde la plataforma que rodea la chedi se tiene una de las mejores vistas del Bangkok histórico: los tejados escalonados del Gran Palacio, las agujas de Wat Arun al otro lado del río, los canales del barrio de Banglamphu, las cúpulas de mezquitas y los campanarios de iglesias que recuerdan los siglos de comercio multicultural. Es una vista diferente a la de cualquier rascacielos: horizontal, sin rascacielos modernos interponiendo en el horizonte, casi como ver la ciudad de hace cien años.
La feria de noviembre
Si tu visita coincide con noviembre, intenta cuadrar las fechas con el festival anual de Wat Saket. El montículo se envuelve en miles de luces, se instalan puestos de street food, juegos populares y actuaciones tradicionales. Es uno de esos eventos que los locales frecuentan más que los turistas y que da una imagen auténtica de la vida de barrio de Bangkok.
El descenso y los alrededores
Bajar es más relajado que subir, y el recinto del propio templo merece un paseo tranquilo antes de salir. Hay una zona ajardinada con estanques, imágenes de Buda en distintos estilos y un ambiente mucho más calmado que el de los grandes templos del río.
Al salir, estás en pleno barrio de Banglamphu, el histórico epicentro mochilero de Bangkok. La Khao San Road está a diez minutos a pie (para quienes quieran asomarse), pero mucho más interesante es pasear por Phra Athit Road junto al río: cafeterías con encanto, librerías de segunda mano y una atmósfera relajada muy alejada del caos del centro.
A pocos minutos también están los canales del barrio: si te apetece una escapada tranquila, alquila un bote en el Pier Phanfa y explora los klongs interiores. El contraste con la ciudad de superficie es llamativo.
Consejos prácticos
💡 La mejor hora para subir es justo al abrir (07:30) o en las últimas dos horas antes de cerrar. La mañana temprano tiene la luz más bonita para las fotos; la tarde tiene la luz dorada del atardecer sobre la chedi. El mediodía de lleno es desaconsejable: el montículo queda expuesto al sol sin apenas sombra, y subir 344 escalones con 35 grados puede ser agotador.
Lleva agua. Aunque el recinto tiene algún puesto de bebidas en la base, no siempre están abiertos a primera hora. Una botella de agua es imprescindible.
Código de vestimenta: como en todo templo tailandés, hombros y rodillas cubiertos. En la taquilla hay telas para alquilar si llegas en ropa de verano, pero es mejor ahorrarse la gestión.
Sin MRT directo. Lo más cómodo es llegar en tuk-tuk o Grab desde el área del Gran Palacio (10-15 minutos, menos de 100 THB en Grab). También se puede tomar el ferry del canal Khlong Saen Saep hasta el Pier Phanfa Leelard, que es pintoresco aunque algo laberíntico para la primera vez.
⚠️ Como en toda la zona del casco antiguo, cuidado con el clásico timo del “templo cerrado hoy”. Nadie con autoridad para cerrar Wat Saket va a estar esperándote en la calle para anunciártelo.
Cómo combinarlo con la ruta del Bangkok histórico
Wat Saket encaja perfectamente en un día completo por el Bangkok histórico:
- Mañana (08:30): El Gran Palacio y Wat Phra Kaew. Llega al abrir para esquivar el calor y las colas (2-3 horas).
- A media mañana: Wat Pho, el Buda Reclinado y, si apetece, un masaje en la escuela del templo (1-1,5 horas).
- Mediodía: Come en uno de los restaurantes de Tha Tien o cruza en ferry hasta Wat Arun para verlo de día.
- Tarde (16:00-18:00): Wat Saket al atardecer, cuando la chedi resplandece y el calor afloja. Desde la cima, la luz dorada sobre los tejados del Bangkok antiguo es espectacular.
Esta combinación te da un día entero muy completo sin necesidad de transporte público ni taxis caros: todo queda a distancia de tuk-tuk o de ferry.
🛕 Para entender mejor lo que ves en cada uno de estos templos, el artículo sobre templos de Tailandia explica la simbología de chedi, prangs, yaksha y demás elementos que se repiten por todo el país. Y si no quieres meter la pata, repasa la etiqueta en lugares sagrados antes de entrar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta subir a Wat Saket?
100 THB para extranjeros. Los residentes tailandeses entran gratis. La entrada incluye el acceso al montículo y a la chedi dorada de la cima.
¿Cuántos escalones tiene la Montaña de Oro?
344 peldaños en total, que rodean el montículo en espiral ascendente. No son muy altos pero sí continuos, así que en verano conviene llevar agua y subir despacio. El trayecto está jalonado de campanillas de bronce que puedes hacer sonar.
¿Cuándo es la feria del templo de Wat Saket?
Cada noviembre, coincidiendo con la luna llena de Loy Krathong, se celebra la feria más antigua de Bangkok alrededor del montículo: luces, puestos de comida, juegos y una procesión a la luz de las velas. Las fechas exactas cambian cada año según el calendario lunar, así que conviene confirmarlas antes del viaje.