Qué es Wat Umong

Wat Umong es probablemente el templo más singular y sereno de Chiang Mai. En lugar de oro y mosaicos, ofrece bosque: es un templo forestal a los pies del Doi Suthep, con árboles altos, un lago tranquilo, una estupa antigua medio cubierta de vegetación y, sobre todo, unos misteriosos túneles de ladrillo que se adentran bajo la colina. Aquí no se viene a fotografiar fastuosidad, sino a pasear despacio, respirar y, si uno quiere, meditar.

Para quien ya ha visto los grandes templos del casco antiguo como Wat Chedi Luang o Wat Phra Singh, Wat Umong es el contrapunto perfecto: espiritual, callado y muy distinto.

Un poco de historia

Wat Umong se remonta al siglo XIV y al esplendor del reino de Lanna, el reino independiente que gobernó el norte de Tailandia con capital en Chiang Mai. La tradición atribuye su fundación al rey Mangrai, fundador de la propia Chiang Mai, aunque la mayoría de las fuentes lo vinculan al rey Kuena (el mismo que ordenó construir el santuario del Doi Suthep) a finales del siglo XIV.

La historia más repetida explica el origen de sus famosos túneles. Cuenta la tradición que el rey Kuena mandó construir las galerías para un monje muy venerado llamado Thera Jan, un asceta de gran sabiduría pero de comportamiento errático, que tenía la costumbre de adentrarse en el bosque y desaparecer durante días. Para evitar que el monje se perdiera y pudiera seguir practicando la meditación caminada (chankama) sin alejarse, se habrían excavado estos túneles abovedados de ladrillo bajo la estupa, decorados en su día con pinturas de paisajes y motivos que se han ido perdiendo. Sea cierta o no la leyenda, los túneles son auténticos y muy antiguos, y constituyen el elemento más característico del templo.

Tras siglos de esplendor y posterior abandono —el reino de Lanna decayó y muchos templos quedaron en ruinas—, Wat Umong fue restaurado y revitalizado a mediados del siglo XX, cuando se reconvirtió en un activo centro de meditación vinculado a la tradición del budismo del bosque. Desde entonces atrae tanto a monjes como a practicantes laicos, tailandeses y extranjeros, que buscan en su entorno boscoso un lugar para la práctica.

Qué ver

Los túneles

El corazón del templo. Las galerías de ladrillo, frescas y en penumbra, conservan hornacinas con imágenes de Buda donde los fieles dejan ofrendas. Recorrerlas en silencio, con la luz filtrándose por las bocas de los túneles, es una experiencia casi de otro mundo.

La estupa antigua

Sobre los túneles se alza la chedi original del siglo XIV, de ladrillo y de aire venerable, parcialmente reconquistada por la vegetación. Su aspecto erosionado, lejos de restarle valor, le da una autenticidad que conmueve.

El bosque, el lago y los “árboles que hablan”

El recinto es un bosque de verdad, con senderos, un lago poblado de peces, tortugas y palomas, y la curiosa colección de “árboles que hablan”: carteles colgados de los troncos con proverbios y enseñanzas budistas en tailandés e inglés, pensados para reflexionar mientras se pasea. Hay también un peculiar jardín con imágenes de Buda rotas, rescatadas de otros templos, y una imagen del Buda ayunante, de costillas marcadas, poco habitual en el país.

Charlas con monjes y meditación

Wat Umong mantiene su vocación de centro de meditación. Es uno de los lugares donde es posible conversar con monjes (los llamados monk chats) y, para quien lo desee, iniciarse en la práctica. Si te interesa profundizar, la guía de retiros de meditación vipassana explica cómo funcionan estos programas en Tailandia.

Consejos prácticos

💡 Ve a primera hora: el bosque está más fresco, la luz entre los árboles es preciosa y el silencio es total. Es un templo para ir despacio, no para “ver y marcharse”.

Código de vestimenta y respeto. Aunque sea un templo del bosque y de ambiente relajado, sigue siendo un lugar sagrado y un centro de meditación activo: hombros y rodillas cubiertos, voz baja y respeto por quienes están practicando. La etiqueta cultural tailandesa aplica plenamente.

Cómo llegar. Está camino del Doi Suthep, al oeste de la ciudad. Se llega en songthaew rojo, en bici o en Grab desde el casco antiguo en 15-20 minutos. Combina bien con una jornada por esa zona.

Cómo combinarlo

Por situación, Wat Umong encaja en el mismo día que Doi Suthep (ambos al oeste de la ciudad), o como parada serena tras los grandes templos del casco antiguo, Wat Chedi Luang y Wat Phra Singh. Para entender la simbología que comparten todos ellos, la lectura de cabecera es el artículo sobre templos de Tailandia.

Preguntas frecuentes

¿Qué tienen de especial los túneles de Wat Umong?

Son galerías de ladrillo del siglo XIV excavadas bajo la estupa principal, con hornacinas e imágenes de Buda en su interior. Se cree que se construyeron para que un monje venerado pudiera meditar y caminar resguardado. Recorrerlos, con su penumbra fresca y el olor a tierra, es una experiencia muy distinta a la de cualquier otro templo de Tailandia.

¿Se puede meditar o hacer un retiro en Wat Umong?

Sí. Wat Umong es un templo del bosque con tradición de meditación y ofrece charlas con monjes y actividades para extranjeros, además de un entorno ideal para la práctica. Para retiros más formales conviene informarse con antelación; la guía de retiros de meditación cubre las opciones del país.

¿Está muy concurrido?

Es de los templos más tranquilos de Chiang Mai. Al estar en el bosque y algo apartado del circuito turístico del casco antiguo, conserva un ambiente recogido y silencioso, especialmente a primera hora. Es justo lo contrario de los grandes templos masificados.

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