El dilema de querer estar legal
Tarde o temprano, casi todo el que se plantea pasar largas temporadas en Tailandia se topa con el mismo muro: trabajar (o simplemente quedarse mucho tiempo) de forma legal es complicado. El turista tiene sus 60 días prorrogables, el jubilado tiene su visado de jubilación, el casado con tailandesa tiene el suyo… pero ¿y el profesional en activo que no encaja en ninguna casilla? ¿Y el freelance que factura a medio mundo? ¿Y quien quiere un work permit de verdad sin montarse una empresa tailandesa con todo lo que eso conlleva?
En ese hueco han crecido las llamadas empresas “umbrella” (paraguas), también conocidas como EOR (Employer of Record) o, en el argot expat, simplemente “visa companies”. Su promesa es seductora: ellas te patrocinan el visado y el work permit y se encargan del papeleo, y tú les pagas por ello, a menudo un porcentaje de tus ingresos.
Suena a solución mágica, y a veces lo es. Pero bajo el mismo nombre conviven montajes impecablemente legales y montajes que pueden meterte en un buen lío. Esta guía explica cómo funcionan de verdad, qué cuestan, cómo tributan, dónde están las trampas y por qué, desde 2024, muchas veces ya no las necesitas.
⚠ Aviso importante: precios, porcentajes y, sobre todo, la parte fiscal cambian con frecuencia y dependen mucho del proveedor y de tu situación. Nada de lo que leas aquí sustituye a un asesor fiscal y legal tailandés. Tómalo como mapa, no como contrato.
Qué es una empresa “umbrella”
Una empresa umbrella es una compañía tailandesa que te “emplea” sobre el papel para poder hacer de patrocinador de tu estatus migratorio. Gracias a ese empleo nominal, puedes obtener:
- Un visado Non-Immigrant B (el visado de negocios/trabajo), o el visado que corresponda.
- Un work permit (permiso de trabajo) a tu nombre.
- En muchos casos, también la gestión de los trámites recurrentes: el informe de 90 días, el TM30, la renovación anual, la seguridad social y la declaración del IRPF tailandés.
El nombre “paraguas” viene precisamente de eso: la empresa actúa como una estructura que te cubre, de modo que tú operas a su amparo sin tener que crear y mantener tu propia sociedad. El término EOR (Employer of Record) es el nombre “serio” e internacional del mismo concepto: una figura muy usada en todo el mundo para que una empresa pueda contratar a alguien en un país donde no tiene filial, delegando en un tercero la nómina, los impuestos y el cumplimiento laboral.
La diferencia entre un EOR global de manual y una “visa company” de barrio en Chiang Mai puede ser enorme, aunque ambos se anuncien con palabras parecidas. Entender esa diferencia es justo el corazón de esta guía.
Por qué existen: el muro del work permit tailandés
Para entender por qué alguien pagaría un porcentaje de su sueldo a una empresa intermediaria, hay que entender lo difícil que es conseguir un work permit por tu cuenta en Tailandia.
La vía clásica es montar tu propia empresa tailandesa, pero las exigencias son disuasorias para un solo profesional:
- Capital social de 2.000.000 THB (unos 50.000-55.000 €) registrado y desembolsado por cada extranjero al que la empresa quiera dar un work permit. (Se reduce a la mitad si estás casado con tailandés/a.)
- Cuatro empleados tailandeses por cada extranjero con permiso de trabajo. Es decir, para legalizarte a ti mismo necesitarías tener en nómina a cuatro tailandeses.
- Contabilidad, auditoría anual, IVA, retenciones… toda la maquinaria de una empresa real.
Además, para conceder el visado y el work permit, las autoridades esperan que cobres un salario mínimo según tu nacionalidad. Para un español (como para el resto de Europa occidental, EE. UU., Japón o Australia) esa referencia ronda los 50.000 THB al mes. Ese dato es clave y volverá a aparecer cuando hablemos de impuestos.
Montar todo eso para una sola persona es caro, lento y pesado. Aquí es donde la umbrella ofrece su atajo: ella ya tiene la empresa, el capital y los empleados tailandeses, así que puede “colgar” tu work permit de su estructura sin que tú tengas que construir la tuya. A cambio, claro, cobra.
Las dos caras de la moneda
Esta es la sección más importante de la guía. Bajo el paraguas “umbrella” conviven dos realidades muy distintas, y confundirlas es lo que mete a la gente en problemas.
1. La EOR legítima (la buena)
Una EOR de verdad es una empresa real, con sustancia: muchos empleados, capital, oficina, contabilidad auditada y un negocio que existe. Cuando te “emplea”:
- Te hace una nómina real, con tu salario declarado.
- Retiene y paga tu IRPF tailandés y tu seguridad social, y te entrega los justificantes.
- El work permit refleja un trabajo real: el tuyo, canalizado a través de ellos (por ejemplo, prestas servicios a sus clientes, o tu cliente extranjero te contrata legalmente a través de la EOR).
- Cumple la ley laboral tailandesa porque tiene la estructura para hacerlo.
Esto es legal, limpio y, en muchos países, un servicio empresarial perfectamente normal. Es la opción que usan, por ejemplo, empresas extranjeras que quieren tener a una persona en Tailandia sin abrir filial, o profesionales que prefieren estar bien empleados y tributando a montarse su propia sociedad.
2. El work permit “de papel” (la peligrosa)
El otro extremo es el montaje gris o directamente fraudulento: te “venden” un visado y un work permit por un trabajo que en realidad no ejerces. Te ponen en sus libros como empleado de un puesto ficticio; a veces simulan pagarte una nómina que tú mismo financias (les das el dinero y ellos te lo “pagan” para que conste el salario), y a cambio te entregan los papeles que te mantienen “legal”.
El problema es que no es legal: el work permit no refleja la realidad, el empleo es simulado y la operación constituye fraude documental y, potencialmente, fiscal. Las consecuencias, si la cosa se tuerce, recaen sobre ti tanto como sobre la empresa:
- Cancelación del visado y del work permit.
- Multas e incluso problemas penales.
- Lista negra de inmigración (prohibición de volver a entrar).
- Back-taxes: impuestos atrasados si se descubre que las cifras no cuadraban.
Este tipo de montaje es muy común en círculos de nómadas y expats en Chiang Mai y Bangkok, y se anuncia con un lenguaje casi idéntico al de una EOR seria (“te gestionamos visado + work permit”). De ahí que haya que investigar quién hay detrás antes de firmar nada.
💡 Regla mental rápida: si el work permit que te van a dar describe un trabajo que realmente vas a hacer para una empresa con sustancia real, vas por buen camino. Si lo que compras es un papel para un empleo de mentira, estás comprando un problema futuro, por muy extendido que esté.
Cómo te cobran: cuota fija frente a porcentaje
Hay básicamente dos modelos de cobro, y el que da título a esta guía —el porcentaje de tus ingresos— es solo uno de ellos.
Cuota fija
La empresa te cobra una tarifa cerrada por gestionar tu visado y tu work permit, normalmente trimestral o anual. A modo orientativo (y con la advertencia de que varía mucho), suelen verse cifras del orden de 25.000-45.000 THB por trimestre, o 100.000-160.000 THB al año por el paquete de visado + work permit + trámites. Tú gestionas tus ingresos por tu cuenta; ellos solo te dan la estructura legal.
Porcentaje sobre los ingresos
El modelo “umbrella” más puro: facturas a tus clientes a través de la empresa, y ellos te liquidan tu dinero después de quedarse una parte. El flujo típico es:
- Tu cliente paga a la empresa umbrella (no a ti directamente).
- La empresa descuenta su comisión (el famoso porcentaje, habitualmente entre el 10% y el 30%).
- Descuenta también, si el modelo es serio, el IRPF tailandés y la seguridad social.
- Te paga el resto como salario, con su nómina y sus justificantes.
El atractivo es que todo va por un solo cauce y te olvidas del papeleo. El peligro es el de siempre: ese porcentaje puede significar cosas muy distintas según el proveedor.
⚠ La pregunta que tienes que hacer siempre: “¿ese porcentaje incluye mis impuestos, o el IRPF lo pago yo aparte?”. Muchas veces el “20%” es solo el margen de la empresa más la gestión, y el impuesto sobre la renta se descuenta encima. No mires el bruto: pregunta cuánto te queda neto en la mano.
La letra pequeña de los impuestos
Aquí es donde más gente se lleva sorpresas, porque “estar legal” implica pagar impuestos en Tailandia, y eso tiene varias capas.
El IRPF tailandés es progresivo
Tailandia grava la renta de las personas físicas con una escala progresiva parecida a la española, aunque con tipos algo más suaves:
| Tramo anual (THB) | Tipo |
|---|---|
| Hasta 150.000 | 0% |
| 150.001 – 300.000 | 5% |
| 300.001 – 500.000 | 10% |
| 500.001 – 750.000 | 15% |
| 750.001 – 1.000.000 | 20% |
| 1.000.001 – 2.000.000 | 25% |
| 2.000.001 – 5.000.000 | 30% |
| Más de 5.000.000 | 35% |
Hay un mínimo personal exento y deducciones que rebajan la base, pero la idea es clara: a partir de cierto nivel, pagas.
El suelo del salario mínimo
Como vimos, para sostener tu work permit las autoridades esperan que cobres alrededor de 50.000 THB/mes (unos 600.000 THB al año) si eres español. Eso significa que, aunque ganes menos o quieras declarar menos, te van a cotizar y gravar sobre al menos esa base. Es un suelo fiscal: hay un mínimo de impuestos que pagarás sí o sí por el hecho de tener el permiso.
La seguridad social
Si estás empleado, normalmente cotizas a la seguridad social tailandesa: en torno al 5% del salario, con una base topada (el máximo ronda los 750 THB al mes). No es gran cosa en dinero, y a cambio te da acceso a la sanidad pública del sistema de seguridad social y a algunas prestaciones. No sustituye a un buen seguro médico privado, pero es un extra.
La bomba de 2024: la renta remitida
El cambio más importante de los últimos años: desde 2024, Tailandia grava la renta de fuente extranjera que el residente fiscal “remite” (trae) al país. Antes, jugando con el año en que metías el dinero, mucha gente evitaba tributar por sus ingresos de fuera; ahora ese resquicio se ha cerrado en gran medida. Si pasas más de 180 días al año en Tailandia, eres residente fiscal y esto te afecta de lleno. Lo explicamos a fondo en la guía del cambio fiscal de 2024 y en la de residencia fiscal en Tailandia.
Y no te olvides de España
Si todavía eres residente fiscal español (porque no has hecho bien la salida, o pasas demasiado tiempo en España), puedes acabar debiendo cuentas en los dos países. El convenio de doble imposición entre España y Tailandia determina dónde tributa cada tipo de renta, y la baja consular y la residencia fiscal son el trámite que mucha gente ignora y que más problemas causa. Si facturas como autónomo, además, la pregunta de si puedes llevarte el alta a Tailandia tiene su propia respuesta y no es trivial.
💡 Moraleja fiscal: una umbrella no te exime de pensar en impuestos, te mete de lleno en el sistema tailandés. Eso puede ser bueno (tributas, tienes justificantes, construyes historial) o malo (pagas más de lo que esperabas), pero nunca es neutro.
Qué incluye y qué no
Antes de firmar, conviene desglosar exactamente qué entra en el precio. Un paquete umbrella suele incluir:
- La gestión del visado (Non-B u otro) y sus renovaciones.
- La tramitación del work permit y su renovación anual.
- La nómina y las retenciones (en los modelos serios).
- Los trámites recurrentes: informe de 90 días, TM30, etc.
- A veces, la declaración del IRPF y la cotización a la seguridad social.
Y a menudo NO incluye (o se cobra aparte):
- El IRPF propiamente dicho (el dinero del impuesto, no solo la gestión).
- El permiso de reentrada (re-entry permit) si sales y entras del país.
- Gestiones para familiares (visado de cónyuge o hijos).
- Tu seguro médico privado.
- Cualquier cosa fuera del guion estándar.
Pídelo por escrito y desglosado. Un proveedor serio te lo dará sin problema; uno que se va por las ramas es una señal en sí misma.
Riesgos reales y señales de alarma
Más allá de la distinción legítima/fraude, hay banderas rojas concretas que conviene vigilar:
- No tienen oficina ni sustancia comprobable. Si no puedes verificar que la empresa existe de verdad, con empleados y actividad, malo.
- Te ofrecen una nómina que tú mismo financias. Señal clarísima de montaje de papel.
- El work permit es para un puesto que no vas a ejercer. Lo mismo.
- No te entregan justificantes de impuestos ni de seguridad social, pero dicen “encargarse de todo”.
- El precio es sospechosamente bajo. Cumplir la ley cuesta dinero; lo muy barato suele saltarse algo.
- Prometen “cero impuestos” o cifras mágicas. Si tienes work permit y salario, hay un suelo fiscal. No hay magia.
- Presionan para que firmes ya, sin contrato claro ni tiempo para consultarlo.
- Dependes al 100% de ellos sin plan B. Tu legalidad no debería colgar de un único hilo opaco.
⚠ El riesgo de fondo de los montajes de papel es estructural: tu estatus depende por completo de una empresa sobre la que no tienes control. Si cierra, deja de cotizar o entra en el radar de las autoridades, te quedas expuesto de un día para otro. Cuando la cosa va bien, no pasa nada durante años; el problema es el día que va mal.
Las alternativas (muchas veces, mejores)
Esta es la parte que muchos vendedores de umbrella no te cuentan: a menudo no las necesitas. Según tu perfil, hay vías más limpias, más baratas o más sólidas.
La DTV: la gran novedad de 2024
La Destination Thailand Visa (DTV) se lanzó a mediados de 2024 y ha cambiado el panorama. Está pensada justo para trabajadores remotos con clientes o empleador extranjeros (y para actividades “soft power” como aprender Muay Thai o cocina):
- Cinco años de validez, multientrada.
- Estancias de hasta 180 días por entrada (prorrogables otros 180).
- Coste bajísimo comparado con una umbrella (del orden de 10.000 THB), sin pagar a nadie un porcentaje de por vida.
- Requisito económico de fondos disponibles (en torno a 500.000 THB).
Eso sí, la DTV no da work permit y no te deja trabajar para empresas tailandesas: legaliza el estilo de vida del que teletrabaja para fuera, no el de quien quiere emplearse en Tailandia. Para la mayoría de freelancers y nómadas remotos, ha dejado el montaje umbrella obsoleto. Lo desarrollamos en la guía de trabajo remoto y en la del nómada digital.
La LTR Work From Thailand
Para quien gana bien, la LTR Work From Thailand es la opción premium:
- Diez años de validez.
- Incluye work permit para trabajar legalmente desde Tailandia.
- 17% de tipo plano de IRPF en la categoría correspondiente.
- Sin informe de 90 días.
- Requisitos altos: en torno a 80.000 USD/año de ingresos y empresa empleadora cualificada.
Si llegas a los números, es muchísimo más sólida (y probablemente más barata a largo plazo) que pagar un porcentaje a una umbrella.
La SMART Visa
Para perfiles de tecnología, startups e industrias objetivo, la SMART Visa permite trabajar sin work permit durante varios años, si encajas en las categorías de talento, inversor, ejecutivo o emprendedor. Vale la pena estudiarla antes de recurrir a una umbrella.
Tu propia empresa (o vía BOI)
Si vas a quedarte y a generar negocio en Tailandia, montar tu propia empresa —o, mejor aún, hacerlo bajo promoción BOI, que relaja los requisitos de capital y de empleados tailandeses— te da control total sobre tu estatus, en vez de depender de un tercero. Es más trabajo por delante, pero construyes algo tuyo.
Un Non-B con empleador real
Y la opción más obvia y olvidada: si te contrata una empresa tailandesa de verdad (dando clases de inglés o español, en una multinacional, en hostelería de gama alta…), ella te tramita un visado Non-B de trabajo y el work permit como parte normal del empleo, sin intermediarios. Para muchos, enseñar idiomas ha sido la puerta de entrada legal al país.
Comparativa rápida
| Vía | Da work permit | Coste | Para quién | Solidez |
|---|---|---|---|---|
| Umbrella / EOR legítima | Sí | Cuota o % de ingresos (alto a largo plazo) | Quien necesita WP sin montar empresa y trabaja para/desde TH | Media (dependes del proveedor) |
| Work permit “de papel” | Sí (pero ficticio) | Variable | Nadie, en realidad | Baja (riesgo legal) |
| DTV | No | ~10.000 THB / 5 años | Remoto para clientes de fuera | Alta y barata |
| LTR Remote | Sí | Tasa estatal moderada | Ingresos altos (~80k USD/año) | Muy alta |
| SMART Visa | No hace falta | Tasa estatal | Tech, startups, expertos | Alta |
| Empresa propia / BOI | Sí | Alto (montaje) pero control total | Quien hace negocio en TH | Muy alta |
¿A quién le conviene una umbrella?
Una umbrella legítima tiene sentido si:
- Necesitas un work permit de verdad porque trabajas para o desde Tailandia, o facturas a clientes tailandeses (cosa que la DTV no permite).
- Quieres estar empleado y tributando con justificantes, de cara a una hipoteca, una futura residencia, o simplemente tranquilidad.
- No quieres ni puedes montar tu propia sociedad ahora mismo.
- Valoras delegar todo el papeleo y te compensa pagar por ello.
En cambio, probablemente NO te conviene si:
- Solo trabajas en remoto para clientes de fuera → la DTV es más barata y limpia.
- Ganas mucho → la LTR o la SMART son más sólidas.
- Lo que te ofrecen es un work permit de papel → es comprar un problema.
Cómo elegir proveedor sin pillarte los dedos
Si tras todo lo anterior decides que una umbrella es tu vía, haz los deberes:
- Verifica la empresa. Que exista de verdad, con oficina, antigüedad y empleados. Pide su número de registro mercantil y compruébalo.
- Exige el desglose por escrito. Qué incluye, qué no, y cuánto te queda neto tras impuestos.
- Pregunta por los justificantes. Recibos de IRPF y de seguridad social a tu nombre, todos los meses. Si no los hay, huye.
- Confirma que el work permit casa con la realidad. Cuanto más se parezca a un trabajo real, mejor.
- Pide referencias. Habla con clientes actuales, no solo con el comercial.
- Lee el contrato con calma. Sin presiones para firmar el mismo día.
- Cruza la parte fiscal con un asesor independiente, sobre todo por el lío de la renta remitida de 2024 y tu situación con España.
- Ten un plan B. Qué pasa con tu estatus si la empresa cierra o si decides irte.
Y si quieres una segunda opinión sobre todo el ecosistema de intermediarios, la guía de agentes de visados explica cuándo un intermediario aporta y cuándo solo añade coste y riesgo.
Conclusión
Las empresas umbrella resuelven un problema real —lo difícil que es trabajar legalmente en Tailandia sin montar una empresa— y, en su versión legítima (EOR), son una herramienta perfectamente válida: te emplean, te tributan, te dan justificantes y te quitan el papeleo, a cambio de una cuota o de un porcentaje de tus ingresos.
El peligro no está en el concepto, sino en su versión de papel: pagar por un work permit ficticio que te deja a merced de un tercero y expuesto a sanciones. Y la novedad que lo cambia todo es que, desde 2024, buena parte de quienes recurrían a estos montajes ya no los necesitan: si trabajas en remoto para clientes de fuera, la DTV hace el trabajo por una fracción del coste y sin ataduras.
Antes de pagarle a nadie un porcentaje de por vida, haz dos cuentas: cuánto te cuesta de verdad (comisión + impuestos) y si existe una vía más limpia para tu caso. Muchas veces la hay.
¿No tienes claro qué visado te corresponde? Haz la evaluación personalizada y compáralo con el comparador de visas. Y para calcular cuánto necesitas al mes viviendo aquí, la calculadora de coste de vida lo desglosa por ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Es legal usar una empresa umbrella en Tailandia?
Depende del tipo. Una EOR (Employer of Record) legítima, que te emplea de verdad, hace nómina, retiene tus impuestos y patrocina un work permit que refleja un trabajo real, es perfectamente legal. El problema son los montajes 'de papel', en los que te venden un work permit por un trabajo que no ejerces: eso es fraude documental y os expone a ti y a la empresa a sanciones, cancelación del visado y lista negra. La diferencia entre una cosa y otra no siempre es evidente en el anuncio, y por eso hay que mirar con lupa.
¿Cuánto cuesta una empresa umbrella?
Varía muchísimo según el proveedor y lo que incluya. Hay modelos de cuota fija (orientativamente entre 25.000 y 45.000 THB por trimestre, o del orden de 100.000-160.000 THB al año por la gestión de visado y work permit) y modelos de porcentaje sobre tus ingresos, que suelen moverse entre el 10% y el 30%. El número por sí solo engaña: lo importante es saber si incluye o no el IRPF tailandés, la seguridad social y todos los trámites, porque muchas veces esos costes van aparte.
¿La umbrella me cubre los impuestos o los pago aparte?
Una EOR seria retiene y paga el IRPF tailandés progresivo y la seguridad social en tu nombre, y te entrega los justificantes. Pero ojo: en muchos modelos de 'porcentaje', ese porcentaje es solo el margen de la empresa y la gestión, mientras que el impuesto sobre la renta lo pagas tú encima. Pregunta siempre por el neto real que te queda en mano, no por el bruto.
¿Necesito una umbrella si trabajo en remoto para clientes de fuera de Tailandia?
Probablemente no. Desde 2024 existe la DTV (Destination Thailand Visa), pensada justo para trabajadores remotos con clientes o empleador extranjeros: cinco años, multientrada y un coste mínimo, sin necesidad de pagar a nadie un porcentaje de por vida. La umbrella tiene sentido cuando necesitas un work permit de verdad (porque trabajas para o desde Tailandia, facturas a clientes tailandeses, o quieres seguridad social y tributación local con justificantes), no para legalizar el simple teletrabajo para fuera.
¿Qué pasa si la empresa umbrella desaparece o hay una redada?
En los montajes 'de papel' es el gran riesgo: tu situación legal depende por completo de una empresa sobre la que no tienes control. Si cierra, si deja de pagar las cotizaciones o si las autoridades investigan, puedes quedarte de un día para otro sin visado válido, con un work permit que describe un trabajo que no haces, y expuesto a back-taxes y a la lista negra de inmigración. Con una EOR legítima y con sustancia real el riesgo es mucho menor, pero conviene tener siempre un plan B.
¿La umbrella me da camino a la residencia permanente?
En general, no de forma directa. Son acuerdos año a año. Es cierto que años de work permit y de tributación con un salario declarado pueden contar de cara a una futura solicitud de residencia permanente, pero eso requiere un historial limpio, continuado y bien documentado, justo lo que los montajes de papel no garantizan. Si tu objetivo es echar raíces a largo plazo, conviene plantear la estructura con un abogado desde el principio.